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5/1/20

EL ARMARIO DE MARIO

Mario fue el último rey de un país muy pequeño. Tan pequeño, que no figura en los mapas. Durante su reinado, se produjeron una serie de robos y asesinatos, lo que le llevó a abdicar y a pasar sus últimos años viajando por el mundo. Llevaba un armario pequeño, de madera, en el que guardaba recuerdos de su vida y de su reino.
Envejecido, regresó a su país para morir en paz. A mí, antes de partir, me regaló su armario con el ruego de que contase sus historias para que el mundo entero pueda recordarlas.
Preparaos, porque vais a conocer a Abdón, a la princesa que no necesitaba juguetes para divertirse, a Pascual, el Rey del orinal...
Se levanta el telón.

El armario de Mario es un espectáculo de magia infantil de cerca. También es un  espectáculo de cuentos, pues cada capítulo constituye una pequeña historia.
Es, ante todo, imaginación y fantasía.
En cuatro palabras, es "El armario de Mario".

Más información  http://loscuentosdelarmario.blogspot.com.es/

Espectáculo de sala.

4/1/20

EL GRAN CIRCO DE PULGAS DE SALDAÑA

¡Pasen! ¡Pasen y vean! ¡La función va a comenzar!
Pasen y vean a las pulgas bailarinas, las acróbatas, las equilibristas. Diviértanse con la pulga más forzuda del mundo, con nuestra pulga mentalista. Vean las piruetas que da en el aire la pulga antes de aterrizar en la piscina.
¡Pasen, pasen y vean!



El Gran Circo de Pulgas de Saldaña está basado en los circos clásicos de pulgas, pero introduciendo números nuevos, nunca vistos en espectáculos de este tipo. Así novedad y clasicismo se dan la mano para hacer de la diversión un acontecimiento durante sesenta minutos.



Espectáculo de sala.

6/12/19

EL GATO CON BOTAS



Todos los viernes, al salir del colegio, Fernandito va a casa de los abuelitos ¡y le encanta! Le encanta, porque dice que el abuelo se sabe una cantidad de historias...

El otro día, sin ir más lejos, el abuelo le contó "El gato con botas". Pero, como le daba algo de miedo, por eso de que en la historia aparece un ogro (ya, ya sé que Fernandito sabe que los ogros no existen), como le daba un poco de miedo, decía, el abuelo optó por contárselo jugando con cacharros de cocina.

Por allí desfilaron cucharones, trinchadores, cazos, vasos, espátulas...

Fue una fiesta de aventuras y de magia. Fernandito se lo pasó genial y el abuelo se sintió feliz al saberse, una vez más, el centro de la sonrisa de su nieto.



"El gato con botas" surgió como tantas otras cosas, de casualidad, jugando un día con los cacharros de la cocina.

Todos hemos probado a hacer muñecos con las cucharas. Ahí estaba el reto: en conseguir personajes muy diferentes, perfectamente identificables y que cada uno encarnase a un protagonista de la historia.

El resto, fue fácil: cambios de voces, algo de cuerpo, un par de juegos de magia y ese sentido del humor ingenuo y contagioso que tienen los peques de seis o siete años; ese sentirse mayores sabiéndose pequeños; ese asustarse por todo, sin tener miedo de nada.

Hijos de molinero, gatos, reyes, princesas, ogros, conejos, tomates... ¿Tomates? ¡Claro, a la fuerza esta historia tiene que tener algo de cosecha propia!

5/12/19

EL SASTRECILLO VALIENTE

He untado una rebanada de pan con mermelada y las moscas vienen a mí como si fueran una plaga. ¡Qué agobio! Trato de asustarlas, de espantarlas, de alejarlas... No hay manera. ¡Al final, de un golpe maté siete! Soy el mejor, el más diestro, el más bravo...


Me cuelgo una banda que anuncia que soy un gran matador. La gente se admira. Hasta hoy nadie había matado siete de un golpe. Nadie había matado siete GIGANTES de un golpe.
¡Ay, que se equivocan! Que yo...


Me he convertido en valiente a la fuerza. Me enfrento a gigantes, a jabalíes que devoran hombres. A unicornios venenosos y crueles (sí, existen los unicornios venenosos y crueles)


Sigo su rastro, me enfrento a ellos. Me miran, Les miro. Me atacan... Respondo.
Soy El Sastrecillo Valiente.

Un cuento cargado de magia, donde las cosas ocurren como por arte de birli birloque. Un cuento cargado de misterio, de diversión, de asombro.
No es un cuento más. Es El sastrecillo valiente.

4/12/19

EL FLAUTISTA DE HAMELÍN

Llueve sobre el patio del colegio.

Hace muy poco, el día de su cumpleaños, su abuela le regaló un reloj a Fernandito. No le dejan llevarlo a clase, porque cuando lo tiene en la muñeca no hace más que mirar y mirar la hora y no atiende nada de nada.

Sigue lloviendo. ¡Qué rabia!

Es la hora del recreo y los alumnos no pueden salir al patio: el aguacero que está cayendo es impresionante.

Para ayudar a pasar el rato, Fernandito le sugiere a la profesora que les cuente un cuento. Ella le devuelve la pelota: "¿Por qué no te inventas una historia tú y nos la cuentas? -le suelta de repente, delante de todos sus compas- Pero no vale hacerlo de cualquier forma, tienes que utilizar tu imaginación.

Fernandito se agobia y piensa. Se agobia y se mueve. Se agobia y grita. Se agobia e inventa.

Con unos rollos de celo, unos botes de lapiceros, unas tijeras y mucha imaginación,  nuestro protagonista se "inventa" El Flautista de Hamelín.

Pocas veces se lo ha pasado tan bien durante el recreo. Pocas veces sus compañeros se han reído tanto. Fernandito se vuelve tierno y loco; cariñoso y agresivo; terremoto y enigmático.

Llueve, pero ahora es la alegría lo que moja  por dentro a Fernandito.




"El Flautista de Hamelín" nació allá por el año 2007 como una propuesta de trabajo para profesores de primaria. Se trataba de hacerles ver el cuento desde una perspectiva diferente: trabajando la imaginación, descontextualizando los objetos.

Cumplió su objetivo y a los profes les encantó. Tras ello, había que superar el reto de llevarlo al aula y exponerlo al criterio de su público natural, los peques de segundo ciclo de primaria. Y funcionó. Debió funcionar, porque desde entonces han sido muchas las aulas que han escuchado esta historia y muchos los niños que se han dejado llevar por la locura y el desparpajo de su protagonista.

¡Y que siga siéndolo por muchos años!